Glándulas Salivares

Glándulas Salivares

La sialiendoscopia es una nueva técnica mínimamente invasiva, en la que se introduce una mini cámara a través del conducto glandular, además de otros instrumentos, y que permite diagnosticar y tratar al mismo tiempo determinadas patologías glandulares como litiasis, tapones de moco, estenosis y deformidades del conducto, evitando, en muchas ocasiones, la cirugía abierto y permitiendo así la conservación de la glándula afectada.

En muchos casos, la simple introducción del sialoendoscopio para lavado e instilación de corticoides, mejora el cuadro de forma significativa.

La patología más frecuente es la obstructiva debida a un cálculo. Con la sialoendoscopia somos capaces de extraer dicho cálculo (piedra) mediante «cestas» que se introducen a través del conducto, evitando así la cirugía resectiva.

Muy interesante es su aplicación en el diagnóstico y tratamiento de ciertas patologías autoinmunes, como el Síndrome de Sjögren, en el que podemos diagnosticar estenosis o estrecheces, y limpiar estos conductos con clara mejoría de los pacientes.

Es muy utilizado en pacientes con inflamaciones recurrentes, sin causa clara, en los que descubrimos a través de la cámara diversas alteraciones que pasan desapercibidas de otra forma.

 

Las glándulas salivares son las encargadas de la producción de saliva. Son:

  • Glándulas parótidas, las más voluminosas, a ambos lados de la cara y por delante de los oídos.
  • Glándulas submaxilares, por debajo de la mandíbula. Son las más propensas a padecer piedras.
  • Glándulas sublinguales. Dentro de la boca, por debajo de la lengua. Propensas a padecer quistes (ránulas).
  • Glándulas salivales menores.  Repartidas por la región oral, paladar, labios, etc.

Las glándulas salivares pueden padecer múltiples procesos:

  • Boca seca o xeroftalmia.
  • Síndrome de Sjögren.
  • Litiasis (piedras).
  • Tumores benignos.
  • Tumores malignos.

El cirujano maxilofacial tiene míúltiples armas para ayudar a los pacientes.  Desde tratamiento médico al quirúrgico.

El método más novedoso y escasamente invasivo es la SIALOENDOSCOPIA.

Imagen del conducto inflamado. Inserción de sonda para extracción de piedra.

Conducto con fibrosis y esfacelos tras numerosos episodios de obstrucción. Lavado y eliminación de la fibrosis.

Imagen del conducto en enfermedad autoinmune. Estrechamiento del conducto que se dilata a través del sialoendoscopio.

Pequeña piedra en el interior del conducto. Se aspira.